Librería Tenesoya

El rótulo de la Librería Bazar Tenesoya llevaba en el barrio teldense de Los Picachos desde mediados de los años 70. El local que ocupaba alberga ahora el establecimiento Pro Lunas, dedicado a la reparación y tintado de lunas de automóvil. 

Javier, su propietario, se puso en contacto con nosotros para advertirnos del deterioro del rótulo y de la conveniencia de rescatarlo. Así, este curioso rótulo pasa a formar parte del fondo patrimonial de Insula Signa. Su interés principal consiste en las técnicas usadas para su confección, mediante letras de plástico moldeadas, ya en desuso. 

Su tipología es representativa de una época en la que abundaron este tipo de letreros, generalmente luminosos. Comenzamos ahora una investigación para recopilar toda la información posible sobre un negocio que estuvo durante décadas en el barrio.

Muchas gracias a Rayco Martín por su inestimable ayuda en este rescate. 

La Det Swinge, un rótulo vikingo

Ha llegado hasta nuestra asociación este curioso rótulo, representativo de un tipo de establecimiento abundante en nuestras islas, que pretende que determinados visitantes se sientan como en casa. 

Aunque el rótulo explicita que es un Norske Baren (Bar Noruego), las banderas y el personaje representado permiten que lo consideremos más bien un bar escandinavo, o ”bar vikingo”. 

El establecimiento estuvo en el núcleo turístico de Bahía Feliz, en el sur de Gran Canaria. Muchas gracias a Noelia Díaz y a Salvador de P4 Lounge Bar, por su donación.

La Det Swinge, que podría traducirse al español como «Déjalo hacer swing» o «Déjalo bailar swing», es el título de la canción compuesta por Rolf Løvland e interpretada en noruego por el dúo femenino Bobbysocks. Esta canción fue la ganadora en el Festival de la Canción de Eurovisión 1985 representando a Noruega.

La canción es un tributo a la época en la que se solía bailar escuchando rock’n’roll en la radio. En consonancia, la canción tiene un estilo voluntariamente pasado de moda, con una melodía de saxofón que marca el estribillo. Los arreglos de la melodía están hechos en estilo retro, combinando elementos de la música contemporánea de los años 80 con otros de los años 50.

El Chistera de Manolo Vieira

Tras más de 40 años desde su inauguración, el 9 de febrero de 1984, el pub teatro Chiste-ra del recientemente fallecido humorista Manolo Vieira acabó su singladura convertido en la meca del humor en Canarias. La sala de fiestas en la calle Juan Manuel Durán de Las Palmas de Gran Canaria fue el segundo local con este nombre, pues hubo un primero situado en el 108 de Bernardo de la Torre, que se vio obligado a cerrar en noviembre de 1985 por una denuncia. El nuevo Chistera abrió sus puertas el 23 de noviembre de 1988, con la presencia de José Vicente León, alcalde de la capital, y con un  cartel de artistas como el cantante José Luis y el humorista Jaime Marrero. La obra del nuevo espacio corrió a cargo del ingeniero Juan Armas y la decoración fue obra de Joserromán. Con un aforo de 250 personas, la sala fue todo un éxito, llenando todos los días, de lunes a lunes. Y así es como la semilla del éxito cosechado en su primera etapa germinó. Hasta el día triste de su cierre, con la última actuación del isletero, aquellas paredes notaron el calor de su público. Vieira falleció tan solo un día antes del 39 aniversario de su sala.

Fueron las hijas y los socios de Manolo quienes contactaron con Insula Signa, al conocer la labor que realizamos. El local estaba en alquiler y terminaba el contrato, por lo que tocó desmantelar la sala, así que les pareció buena idea que el rótulo lo conserváramos nosotros. Siempre les estaremos agradecidos.

Proceso de restauración

Cuando lo descolgamos del muro donde estaba ubicado, después de haber permanecido 36 años y siete meses a la intemperie y sin apenas mantenimiento, el rótulo se hallaba en un estado de avanzado deterioro. Los paneles de metacrilato con el logotipo pintado en su interior estaban agrietados, a punto de romperse, y la pintura casi totalmente desprendida. El agua de la lluvia había penetrado por las numerosas rendijas, oxidando parte de la estructura y numerosos elementos del sistema de iluminación. Desde el primer momento, nuestra intención de tratar de conservar los máximos elementos originales posibles se fue desvaneciendo.

A pesar de haber perdido casi la totalidad de pintura negra que hacía de fondo, el logotipo en vinilo dorado translúcido (que dejaba pasar la luz procedente del interior) se conservaba casi íntegramente, lo que permitió calcar el diseño a tamaño real para un posterior proceso de vectorización, corte y reposición. Esta labor fue realizada por Jaime Medina, rotulista artesanal y presidente de Insula Signa, sobre unos nuevos paneles de metacrilato transparente, pues los originales estaban inservibles.

La sustitución del vinilo se encargó a Raúl Martín, de Pintadera Digital, que posteriormente abordó junto a Jaime la reparación o sustitución del sistema eléctrico. Tras retirar toda la suciedad acumulada y limpiar superficialmente el óxido, quedó expuesto el conjunto de tubos y cableado, con un aspecto muy frágil y la sensación de una inminente desintegración en mil pedazos. Raúl, con la experiencia que dan los años de oficio, propuso enchufarlo para comprobar su improbable funcionamiento. Pues bien, ante la sorna y desconfianza de Jaime… ¡funcionó a la primera! Se encendieron los tubos fluorescentes; los siete. Para Raúl, esto significó la última broma de Manolo Vieira.

Ante la nueva perspectiva, se decidió conservar y renovar el sistema de iluminación, sustituyendo todo el cableado, los cebadores que alimentan los tubos fluorescentes y los elementos dañados. Se añadió un interruptor y se cerró la caja, añadiendo los perdidos perfiles de cierre que un día sirvieron para hacer hermética la caja de luz. Por último, se diseñó y fabricó una caja de madera para el almacenamiento y transporte del rótulo.

Completado el proceso de restauración, el rótulo se encuentra ahora en perfecto estado de revista, listo para ser transportado en condiciones y expuesto en algún lugar público cuando sea posible. Más que el rescate de un simple rótulo, se ha recuperado todo un símbolo histórico e identitario. Sin duda será una de las joyas recuperadas de nuestro patrimonio gráfico.
Como colofón, añadir un dato que nos aportó Mónica Vieira: el logotipo del Chistera fue bocetado por sus padres durante un episodio de inspiración nocturna que se prolongó hasta la madrugada. Un valor añadido.

Joyería Rubí

Insula Signa ha conseguido rescatar el rótulo de uno de los últimos negocios emblemáticos de la calle Triana en Las Palmas de Gran Canaria. Tras casi 100 años de historia, la Joyería y Relojería Rubí echó el cierre en marzo de 2021, tras la decisión de sus propietarios de jubilarse sin tener quien siga adelante con el negocio. La misma situación se dio en la vecina y asimismo centenaria Joyería Óscar Ernst, que también cerró hace unos años. El rescate se ha producido gracias a la generosidad de David Montesdeoca, gerente de la empresa Tajinaste Beach, nueva propietaria del inmueble, que se mostró receptivo a nuestra solicitud y cuya donación  evitará la pérdida de un elemento patrimonial que durante décadas formó parte del paisaje urbano de la principal arteria comercial de la ciudad.

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Iluminación Electro León

El interés principal del rótulo de Iluminación Electro León reside en la azarosa historia del negocio que identificaba y en la figura de su propietario, Armando León Herrera. Este electricista de profesión, nacido en 1936, fue el principal responsable, junto a Fernando Sagaseta, de la creación del movimiento separatista Canarias Libre, creado en 1959 con la participación de Carlos Suárez, Luis Alsó, Andrés Alvarado y Agustín Millares Sall. La organización integró también al grupo anticlerical denominado Iglesia Cubana y tuvo la propaganda como principal actividad, mediante la difusión de panfletos y la realización de pintadas contra el régimen franquista. En septiembre de 1961 crearon y difundieron la bandera canaria, blanca, azul y amarilla, surgida al superponer los colores de las banderas de las dos provincias.

A pesar de haber sido etiquetado con frecuencia como movimiento nacionalista, Armando León siempre proclamó la vocación y carácter internacionalista de Canarias Libre, abogando por una mayor cooperación política y económica entre naciones y pueblos considerados como iguales. De la confección de octavillas, Canarias Libre pasó a la distribución de auténticos folletos, sirviéndose de una máquina multicopista. Su estructura orgánica estaba constituida por distintas células, en las que, como medida de protección, los componentes de unas ignoraban la existencia de las otras. El 25 de marzo de 1962, víspera de un importante partido de fútbol, una de estas células realizó unas grandes pintadas en el interior del Estadio Insular de Las Palmas de Gran Canaria, con las consignas “Canarias libre” y “Abajo la tiranía”, que fueron borradas antes de que los espectadores accediesen al estadio. Las consecuentes pesquisas y actuaciones policiales de la Brigada Político-social de Las Palmas de Gran Canaria culminaron en la detención y encarcelación de todo el grupo.

Armando León Herrera

Tras su encarcelamiento, la mayoría de los miembros del movimiento se integraron en el Partido Comunista de España. En Tenerife, el grupo formado en torno a Antonio Cubillo dio origen al Movimiento por la Autodeterminación e Independencia del Archipiélago Canario (MPAIAC), más radical y que tuvo una incidencia mayor en el Archipiélago. Este movimiento añadió siete estrellas verdes a la bandera de Canarias Libre, convirtiéndola en símbolo del independentismo.

León Herrera captó las posibilidades de la canariedad para promover un frente antifascista y llevar una conciencia de clase al difuso sentimiento anti-godo. Las reticencias iniciales de sus compañeros fueron arrumbadas y de este radio opositor surgió la mayor parte de la propaganda y el grueso de los agitadores urbanos, además de la base popular que arropaba la iniciativa autóctona. La difusión propagandística experimentó un avance sustancial merced a los dos artilugios de alcohol fabricados a partir de una máquina que suministró Cubillo.

Fernando Sagaseta

Armando León fue juzgado y condenado a 5 años de cárcel por un Tribunal Militar en un Consejo de Guerra. Tras su puesta en libertad, retomó el negocio familiar de electricidad e iluminación, iniciado tiempo atrás en la calle Aguadulce y en ese momento continuado por su hermano Alcides León en el barrio de Guanarteme. Así, abrió el establecimiento Luminosos Electro León en un local arrendado en el nº 112 del Paseo de Tomás Morales. Continuó como activista contra el régimen en la clandestinidad, como miembro del PCE, imprimiendo y difundiendo octavillas subversivas en un antiguo aljibe adaptado para servir de imprenta, oculto en el subsuelo del negocio.

Armando León Herrera, rotulista.

Armando León, gracias a su formación como eletricista, ejerció también como rotulista en el campo de los letreros luminosos e innovó en el sector con una técnica consistente en paneles con perforaciones de distintos diámetros que dejaban pasar la luz con diferente intensidad, provocando llamativos juegos visuales. Él mismo se encargaba de diseñarlos, montarlos e instalarlos. Algunos de estos rótulos fueron confeccionados para Aguas de Firgas y Refrescos Nik. Desde Insula Signa iniciamos en este momento una búsqueda para tratar localizar algún superviviente de estos rótulos o, al menos, una constancia gráfica en fotografía o vídeo.

El negocio Iluminación Electro León pasó a ocupar el local adyacente, en el 114 del Pº de Tomás Morales. El edificio correspondiente al nº 112 fue demolido hace unos años y su rótulo de neón, confeccionado hacia 1985 para sustituir a otro anterior pintado a mano, fue trasladado al nuevo local, que ya contaba con otros dos luminosos con el logotipo actualizado por el polifacético artista Francisco Lezcano, vecino y amigo de la familia.

El rescate

Hemos de dar las gracias a Armando León Murillo, que tomó las riendas del negocio tras la muerte de su padre y lo dirigió hasta 2019 (año en que cerró definitivamente) por mostrar su sensibilidad hacia el patrimonio gráfico canario y ofrecer a Insula Signa la recuperación de este rótulo tan cargado de historia. Evitando su pérdida, se mantiene vivo el recuerdo de toda una época en la vida política y social de la isla y el de sus protagonistas, muy implicados en la lucha por la libertad. Tal es el valor sentimental para Armando de este rótulo, que fue él mismo quien procedió a su desmontaje con el mayor de los cuidados.

Armando León Murillo tomando la iniciativa en el proceso de rescate.

Esperamos que pronto pueda seguir siendo contemplado por quienes lo deseen, como se merece, en un lugar adecuado. Mientras tanto, lo custodiaremos y cuidaremos como oro en paño.


Fuentes: