¡Denme rótulos más grandes!

Por Ana Belén González

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Un querido amigo, cinéfilo irredento, tiene una expresión para describir aquellas escenas en las que la banda sonora parece querer subrayar una épica que la imagen no sustenta; en estos casos, habla de películas en las que “la música se lo cree más que la acción”. Con los rótulos se detecta algo similar, una suerte de rotulitis, letreros que se vinieron arriba con respecto al negocio, con una desproporción entre la rotulación y el propio local que asalta al ojo y genera una simpática, y desconcertante, disonancia. Veamos algunos ejemplos:

BAR CAFETERÍA LA HUELLA – Ingenio, Gran Canaria

Manos arriba, esto es un atraco a la vista. El bar-cafetería La Huella quiere dejar huella, efectivamente, y desde lejos. Manos francas y entintadas que nos invitan a acercarnos desde varios kilómetros para que atravesemos la puerta, que ahora nos parece minúscula, del, sin duda, suculento piscolabis.

MULTIPRODUCTO – Agüimes, Gran Canaria

Multiproducto multi-plicó por varios guarismos la extensión razonable del rótulo para que, acompañado por una oportuna flecha, no nos quede duda de dónde debemos ir para adquirir nuestros multiproductos, los que sean. Multiproducto también es lugar para la intriga.

EURO CASH 2000 – Arinaga, Gran Canaria

Reconozcamos de entrada que es un negocio que te lo pone fácil para datarlo, porque el cambio de siglo y la entrada del euro inspiraron a muchos empresarios poco inspirados de por sí en el tema del naming. Parece evidente que Euro Cash 2000 conoció mejores tiempos, pero ahí sigue, imponente, orgulloso y descolorido, ese rótulo enorme que atrajo a tantos clientes, si bien, tristemente, no los suficientes.

RIVERO S.L. – Las Palmas de Gran Canaria

Habiendo espacio en la fachada, es tontería no aprovecharlo todo. Rivero, librería y papelería de justa fama en Las Palmas de Gran Canaria, se lanzó a por las corpóreas sin medida, incluyendo esas S.L. a las que en Canarias somos tan aficionados, porque, por algún motivo, nos encanta que el transeúnte sepa cuál es la forma legal de nuestro negocio.

MOGÁN – Gran Canaria

Bueno, esto es otra Liga. La competencia feroz de los municipios por ver quién tiene el rótulo más grande da para un post aparte. En todas las Islas, cada vez más, nos vamos encontrando con letreros de bienvenida (porque señalización ya hay) desmedidos que nos informan de dónde estamos y, a la vez, de las expectativas sobre sí mismos de sus Ayuntamientos. 

BINGO LA PALMA – Los LLanos de Aridane, La Palma

¡Han cantado rotulitis! Si en el Bingo La Palma los premios son como su rótulo, merece la pena arriesgar unos euros en jugar algunos cartones. Sin embargo, si son como los vinilos de la ventana, que buscan seducir al paseante con descoloridos menús, pues quizás mejor seguir de largo. No puedo dejar de mencionar a “King Donutc” (sic), que reina con su dulce mano firme en el país de la bollería.

HOTEL REY CARLOS – Playa del Inglés, Gran Canaria

Los apartamentos Rey Carlos nos enseñan que, en esta vida, no debemos dejar que nadie nos defina más que nosotros mismos. Ese palé en la entrada, esa recepción llena de basura, esos jardines desvencijados, esas ventanas que avergonzarían a Norman Bates… nada de eso puede vencer a tu espíritu si sinceramente crees que tu negocio debe estar presidido por un gigantesco (e improvisado) escudo de armas que grite bien clarito “aquí estamos yo y toda mi estirpe”.

HIPERJUGUETES – Telde, Gran Canaria

Esta gente juega con la lógica en la mano. Hiperjuguetes tiene que tener un hipercartel. Vete y refuta eso, no se puede.

JOYERÍA CAMACHO – Las Palmas de Gran Canaria

A veces la rotulitis es hija del horror vacui, de la necesidad de llenar huecos porque la sobriedad nos obliga a mirar al abismo, y ya se sabe lo que pasa cuando se mira al abismo. El rótulo de Joyería Camacho se lanza con todo: diferentes tipografías, diferentes tamaños, otro escudo de armas (que se vea que hay linaje) e incluso un inopinado rótulo luminoso que no aporta nada, pero rellena.

VISANTA – Puerto de la Cruz, Tenerife

Clásico ejemplo de “si mi local es grande, mi rótulo tiene que ser grande”. Y si se me salen las letras del marco, pues qué se le va a hacer. A veces los niños escriben por fuera de las líneas y nos parece encantador, a ver por qué con los rótulos no nos lo iba a parecer también.

RESTAURANTE LA HERRERÍA – Puerto de la Cruz

“Ponme letras grandes, y dos herraduras, que se entienda el nombre, y caballos, mete algún caballo también para que todo tenga la coherencia que queremos ofrecer; no, carne de caballo no servimos”.

CENTRO COMERCIAL LAS ARENAS – Las Palmas de Gran Canaria

Es interesante que justo este rótulo sea tan grande cuando está parcialmente cubierto por palmeras y va a dar a la calle del Auditorio, es decir, no hay nadie que vaya a ver ese rótulo muy de lejos. Pero bueno, quizás las letras ya estaban encargadas y no íbamos a tirarlas.

GOBIERNO DE CANARIAS – Sede de Las Palmas de Gran Canaria

¿Quieres escudo? Pues toma tres tazas. Esta exageración de los símbolos patrios sólo tiene dos posibles explicaciones. O alguien, viendo que no iba a salir de su bolsillo, se vino irremisiblemente arriba encargando el escudo, o alguien vio que quedaba mucho hueco en la fachada del edificio e improvisó una solución. En cualquier caso, quien quiera que estuviese detrás de esta decisión tenía un único interés: que al ciudadano (y posiblemente también al político, de natural despistado) le quedase claro dónde reside la Presidencia del Gobierno, al menos en esta provincia.


Si puedes diagnosticar otro caso de rotulitis, te invitamos a compartirlo en nuestro grupo de Facebook. Soñemos juntos con un mundo en el que rótulos y locales se den la mano en el punto medio de la proporción.

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